jueves, octubre 11, 2007

El otoño hiere

"No es lo peor que esto suceda así,
sino que pudo suceder de otra manera",
J. Hierro, El libro de las alucinaciones

Quizá no siempre como dice Raúl Guerra, pero sí a menudo el otoño hiere. "Y así, qué más que estarse con los brazos caídos, el corazón amontonado y ese sabor de polvo que fue rosa o camino-" escribía Cortázar, y tantos otros que describen la herida de esta estación. Caen pensamientos a la nada, se pierden las hojas del ánimo y aparece esa otra cara que busca refugio en la soledad y el silencio, la que se esconde o desea el anonimato, la oscura, la cruz. Y la nostalgia toma el mando. El libro a medias arropados en la misma toalla, una costa de la luz tuneada por un sol que también se esconde; la historia bonita, cocida a pasión, de un hombre que me hacía reír. Tardes llenas de paseos y poemas, de lunas visitantes, de aromas, sabores y sonidos. Queda el recuerdo de lo grande que ahora es pequeño, una historia más tal vez, un otoño que ha vuelto a enmudecer al amor.

25 comentarios:

Carz dijo...

Que te hagan reír entre versos y paseos sigue siendo grande, no empequeñece; tan sólo está en otro plano distinto a lo cotidiano.
Ánimo para este otoño.
Un abrazo.

Halatriste dijo...

Es triste el otoño, pero también hermoso, es una etapa de transición, entre el frío y el calor, y aunque en nuestra Andalucía del Alma, no veamos las caducas hojas de los árboles, sobre los lagos, siempre tenemos un rayo de sol para calentarnos el corazón.

Saludos

Ybris dijo...

Dichosa nostalgia si es capaz de traer historias bonitas de ese pasado que hiere un poco pero que también nos hace sentir que no hay olvido.
Aunque todo parezca un poco más pequeño.
Quizás haga enmudecer algún amor pero no creo que pueda acabar con todos los posibles.

Besos

faulkner dijo...

That was too much love
-we forget that we are mortal creatures, beings of sea and wind, of cloud and stone and leaf-.
Too much love. We gave life to one another
like one who is going to die a moment later.
And we are condemned to live,
dying little by little,
in a way painful and without greatness.
...
Over its ruins, it builds love,
a love made of hope,
not of body and soul united, like yesterday.
It tells me that nothing that existed can die,
nothing so full of meanings, it tells me.


With Sadness and Hope, Book of Hallucinations

Tristancio dijo...

Acá, en el sur, la primavera se ha disfrazado de otoño...

(¿Cómo sabes que los chocolates con churros son mi debilidad? :) )

Un fuerte abrazo.-

Leuma dijo...

Es posible que esté en otro plano Carz, pero no en el presente que hay que vivir, aunque fuese grande, un beso
Halatriste, como este post está inspirado en una persona y un libro compartido, te contesto con parte de un poema dedicado a los andaluces:
Decían "Ojú, qué frío";
no "Qué espantoso, tremendo,
injusto, inhumano frío".
Resignadamente: "Ojú,
qué frío..." Los andaluces...
Un beso

Leuma dijo...

Quizá sólo enmudezca éste y tengas razón Ybris, quizá éste vuelva a hablar, es posible, un toque de color verde alegra el otoño, :), Un abrazo

Faulkner: How small all that's great, all that was great!
...
All that's simple is learned late.
Beauty is found late.

And:

The worst isn't that it should happen like this,
but that it could have happened differently.

Yes, José Hierro, Book of Hallucinations

Kiss

Leuma dijo...

Tristancio, "acá" sin embargo, este otoño hace tiempo primaveral, :).
"La esclavitud es Sísifo. Nosotros somos útiles. Somos granero de la Humanidad. Alimentamos a los seres, espantamos su hambre", ¿Lo ves? tu post de Sísifo me llevó a los churros con chocolate, :P, Un gran abrazo

Leuma dijo...

Me gustaría dejaros algunos versos más de este libro bilingüe, ideal para leer a medias con alguien que lea habitualmente en inglés:

"La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje los objetos
que duermen en la playa.

------------

El oleaje de hojas secas cruje
sus espumas contra tu barco.

------------

La sal que dejaron las olas
de los días al derrumbarse.

------------

De noche me acercaba a las olas.
Las olas no ocultaban ruiseñores
como el agua del cántaro que yo apoyaba en la cadera."


Pues sí, fue una preciosa mezcla de poesía, mar, arena y viento, otoño y amor.

UMA dijo...

El otoño lo 'mete' a uno en una fosa hasta que termina el invierno, es lo que a mi me pasa, uno no acaba sabiendo bien cual es la razòn, pero està llena de nostalgia.
"Queda el recuerdo de lo grande que ahora es pequeño, una historia más tal vez, un otoño que ha vuelto a enmudecer al amor", aunque triste me ha sonado precioso y tiene mucho sabor a tango, recordè 'Nostalgias'.
Leuma, que 'una' historia no es 'la' historia :)
Besos y buen fin de semana largo.

Leuma dijo...

Uma debe ser la falta de luz solar, que ya lo decía mi bisabuelo la Helioterapia cura. La frase que te ha gustado está "cogida" de este libro aunque con un sabor diferente "¡Qué pequeño es ahora, a esta distancia absoluta, el afán diario!¡Qué pequeño lo grande, lo grande aquello!".El Tango tiene esa mezcla de pasión amarga y profunda sensualidad, y sí, recuerda este post a esas nostalgias. Buen finde para ti, un beso grande

Tanhäuser dijo...

Vendrá la primavera otra vez y te llenará de vida y de luz. Créeme.

Literófilo dijo...

Acá en Costa Rica existen dos estaciones, invierno como ahora, y verano para las navidades, no sé qué es el Otoño.

Despierta el Sur dijo...

Es tan real la frase de J. Hierro...

"No es lo peor que esto suceda así, sino que pudo suceder de otra manera".

Muy lindo lo escrito, Leuma.

Espero que mi presencia en este blog (que no fue invitada), no sea molesta.

Saludos argentinos!

Makiavelo dijo...

Leuma, los andaluces dicen también : Ojú que caló. Lo he visto escrito en un mug.

Un pajarito me ha dicho que los rosales están volviendo a florecer en tu ciudad ¿Cosas del demonio o del amoooorr?

No te quejes que en esa ciudad hace muho calor y hay mucho love, que se lo pregunten a Faulkner.

Un saludo y feliz weekend.

guaso dijo...

Un blog puede ser una fantástica tabla de náufrago. Lo malo es acomodarse en ella y temer llegar a la orilla de una playa desconocida.

Paco dijo...

Querida Leuma, precioso y doloroso poema.
SALUDOS

Leuma dijo...

Te creo Tandhauser, llegará de nuevo la primavera, ¿Cuando crees tú más o menos??? :P

Literófilo, una amiga me contó que allí teneis un clima curioso, con un sol radiante a las 5 de la mañana y noche cerrada a las 5 de la tarde y lo de las estaciones que comentas. Pues nada, un día de éstos te vienes por España a ver un "otoño", :), Un beso, me alegra verte de nuevo por aquí.

Leuma dijo...

Despierta el Sur, este blog es abierto, no necesita invitación, y tu participación es bienvenida. Tranqui que no molestas, si en algún momento alguien molestase ya se lo digo y no es tu caso, un beso

Maki, sí, tb decimos Ojú qué caló!, pero te diría que lo más típico es:

"Ojú qué frío!" uniendo las manos y frotándolas, y
"Joé, qué caló!" abanicándonos(Por cierto tengo que revisar mi negocio de abanicos y sombrillas que lo tengo algo abandonado últimamente, :))
En cuanto al otro tema,...eres realmente muy malo eh, :P
Un beso

Leuma dijo...

Guaso, cuánto tiempo! me alegra tu vuelta, :). No me dan miedo las playas desconocidas, que en ese aspecto me sale mi faceta de Robinsona, lo que me asusta es el naufragio en sí, Un beso

Gracias Paco, un beso

Leuma dijo...

Esta bien esto de la Web "participativa", los comentarios es un encanto de los blogs que, además de enriquecer, mueve variadas emociones, Gracias

Eva dijo...

Yo siempre he preferido las historias que se gestan en la melancolía del Otoño o la gelidez del Invierno. Me parecen más profundas y duraderas. Los recuerdos del Verano se derriten demasiado pronto para mi gusto.

Un beso y feliz Otoño. Seguro que trae consas buenas.

Leuma dijo...

Seguro Eva, es una estación bonita, aunque prefiero algo más de sol. En cuanto al amor, no sé, cualquier estación es buena, lo esencial es que se geste con base en mi opinión. Aunque me gusta que me calienten los pìes en el invierno :), Un beso

Rafa León dijo...

Querida leuma, en mitad del otoño más gris y más eterno, a veces, surgen unos leves rayos de primavera que nos penetran y calientan el corazón. Pueden encontrarse en los lugares más insospechados. Son instantes breves pero intensos; tras ellos, seguímos caminando sobre un manto de hojas muertas, desarropados por el gris de aguaceros de sequía, pero esos rayos de luz se nos quedan para siempre clavados en el corazón como alas de mariposa. Yo me traje unos cuantos prendidos en mi pecho, uno de ellos es para tí; aquí te lo envío esperando que, con su luz, se te clave bien dentro.

Un beso.

Leuma dijo...

Rafa qué poético has vuelto!! me quedo ese rayo de luz que me traes y a ver si realmente esas alas de mariposa se abren permitiéndome volar y encontrar la belleza de la serenidad, un beso grande