miércoles, junio 20, 2007

Torres de Marfil

"No es que nos falte valor para emprender las cosas porque sean difíciles, sino que son difíciles precisamente porque nos falta valor para emprenderlas" Séneca.

Ví hoy en el blog de manuel_h un corto de Iván Sáinz-Pardo, El sueño del caracol, que me ha parecido muy bueno. De corte romántico, me gusta cómo afronta el tema de la timidez en el amor. Cuántas veces quisimos decir algo y no pudimos, en cuántas ocasiones pensamos que no sentían nada por nosotros y quizá sólo es que era tímido, qué hubiese pasado si él me hubiese dicho...o si yo me hubiese atrevido a decirle... y se hace tarde para eso. En 15 minutos los personajes de este corto hacen reflexionar mostrando una historia, para nada nueva, pero muy bien contada y dirigida en mi opinión. Y esta reflexión me ha llevado al tema de la inseguridad, la vergüenza y el miedo.

"En el miedo hay una señal emocional de advertencia de un daño físico o psicológico, con inseguridad en la propia capacidad para soportar o mantener la situación de amenaza, si el estímulo aún no está presente sino que se anticipa da lugar a ansiedad. El afrontamiento del miedo suele ser el escape y la evitación, y la acción la inmovilidad o el ataque defensivo hacia lo que causa el miedo, con bloqueo emocional y entorpecimiento de la acción."

Podemos maquillar la situación, racionalizar, proyectar, justificar e inventar otras causas, incluso ajenas a nosotros y verlas en el otro, hay muchos posibles mecanismos de defensa, pero al final la verdad gandhiana prevalece y verá la luz.
Elegir seguir encerrado en una torre de marfil es una opción para evitar que me hagan daño, afrontar la verdad y abrirse es otra, más sanadora posiblemente. Aunque una torre de marfil es menos arriesgada, y además cuesta tanto construirla....años quizá. E incluso puede que sea bonita, una realidad "a mi medida" donde no puedan alcanzarme. ¿A qué tenemos miedo?
Uno de los grandes miedos es el Rechazo, especialmente en el amor. A veces nos exponemos tozudamente a él... y se le hace frente,... desnudos, sin escudos falsos; ¿Alguna tirita gulliveriana a mano para las amazonas?..."Y una aprende" que realmente aguanta, que cada vez es más fuerte, y con cada día sea borgista o no, aprende... ,pero otras veces el miedo vence, y la oportunidad de vivir quizá un gran amor se esfuma. Y pienso en otra peli, una de mis preferidas, cuyo tema dice"...el miedo no vendrá y así sabrás lo bello que es vivir...una noche la tristeza se irá sin avisar y al fin sabrás lo bello que es vivir".

Qué zusto zer elefante, voy a disfrazarme de ratón!

P.D. Cómo será El mundo sin miedo de Garzón?

25 comentarios:

FER dijo...

Con la misma temática, déjame recomendarte una pequeña maravilla de Cesc Gay, "Ficción". Creo que te gustará, si no la has visto ya.

Besos

Las telepatéticas dijo...

¡Qué difícil es tener valor!

Carlos Paredes Leví dijo...

He visto el cortometraje tal como me aconsejas en tu post.
Yo soy bastante determinista, con lo cual creo que las cosas ocurren porque tienen que ocurrir, siendo nuestra aportación poco más que testimonial. Es fácil dejarse llevar por divagaciones sobre lo que pudo haber sido y no fue, pero ese acto de mera especulación no creo que resulte muy sano.
La historia (sentimental) más importante de mi vida comenzó como un flechazo en un gimnasio donde, ella y yo, nos apuntamos el mismo día, ése en que nos miramos y nos elegimos.
Hay algo que se nos escapa en torno a las relaciones humanas. No son pocas las que comienzan de manera torcida y tienen final feliz, mientras que otras, con prometedores comienzos, perecen hagamos lo que hagamos debido a factores que no controlamos. Por eso, como escribió alguien: "si tu destino es morir en la horca, no morirás ahogado".
También deijo que el amor te espera en la esquina. Ahora, sólo nos falta ubicarla.
Un saludo.

Fortunato Archevolti dijo...

Yo sólo sé que las historias de amor surgen porque sí, no por mucho que nosotros lo deseemos.

Carz dijo...

La sensación de sentirse a salvo es engañosa pero la de debilidad absoluta también.
Uno nunca sabe cómo van a acabar las cosas y, a menudo, tampoco sabe si van a empezar.

La vida no es nada salvo potencialidad: aprovecharla depende del azar y de uno mismo. Unas veces nos parecerá bella, otras un infierno, pero la belleza y la angustia no están salvo en nuestro interior: como dice Fito "noy hay más fuego en el infierno del arde dentro de mi piel".
Pero para arder hace falta combustible y no temerle demasiado a la explosión.

No sé si esto es una teoría de la experimentación, pero, en fin, algo es algo.

Un abrazo, Carz

Leuma dijo...

No la he visto Fer, gracias, intentaré conseguirla, un beso.
Y que lo digais!!, bienvenidas telepatéticas.
Carlos, pues están chulos los amores a primera vista! entiendo lo que dices siempre q dentro de ese digamos "destino" quepa la libertad de elegir. Esa dichosa esquina, dónde estará? :P, un beso
Fortunato tu nombre es sospechosamente conocido para mí, bienvenido.
A mí me vale como teoría Carz :), intentaré reproducirla a ver si la compruebo, un beso

Sirenita dijo...

No he podido ver el corto que recomendaba manuel, con modem me es imposible.

Pues yo echo mucho de menos mi torre de marfil, estoy volviendo a ella poco a poco con el firme propósito de no volver a salir jamás. Si hay próxima, tendrán que venir a buscarme, llamar a mi puerta y sacarme a pasear con todos los gastos pagados (incluyo el psicólogo para cuando la historia termine y que dejen hecha fosfatina). Yo por mi propia voluntad nunca volveré a jugar al juego de "todo puede pasar", porque pasa, sí, pero nada bueno.

Daniel Kadarian dijo...

A veces, es verdad, no pasa nada bueno porque, esto último, para siempre reservado para otros.
¡Qué jodido resulta creérnoslo¡ ¿no?

Leuma dijo...

Sirenita, ya he llamado a ese cuerpo de bomberos del que hablamos, vendrán al rescate muy pronto:P. Creo que hay mucha gente que se crea su torre, por qué si no iban a tener miedo los elefantes? un beso
Daniel, cuánto pesimismo, así no funciona la ley de la atracción, a ver concéntrate, ommmmmmmm

Rafa León dijo...

Pues sí, leuma, hemos coincidido en el tema. No creo en la telepatía, aunque tampoco en las casualidades. Prefiero hacerlo en las causalidades. Y es que, es cierto, vivimos en una sociedad imbuida de miedo (un miedo originado por multiples factores que se entrecruzan, aunque, para qué negarlo, casi siempre hay uno que predomina sobre el resto) y de falta de afectos (uno de esos factores predominantes) y eso fuerza determinadas coincidencias que no son casuales. Este post tuyo me está dando bastante que pensar (alguién me dijo hace no mucho que uno de mis mayores problemas es que le daba muchas vueltas al coco). Lo he leído ya varias veces tratando de sacar alguna consecuencia, pero, de momento, no. Bueno sí, tras leerlo, escribi una cosita sobre las torres de marfil. Bufff, como ves, sigo aficionado patolóticamente a los paréntesis.

Un beso.

Marcelo Finzi dijo...

El miedo tiene tanta fuerza porque un día, a algún boludo, se le ocurrió la palabra "duda".
Chau, flaca.

Ybris dijo...

No concibo la vida sin miedo.
Me dice de qué tengo que huir, a qué tengo que enfrentarme; me explica lo poco que soy y me propone esperanzas.
Pero, sobre todo, me hace buscar cobijo y, a veces, encontrarlo.

Besos

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Esa peli es la vida es bella, paisana, y a mí me encanta.
La única manera que conozco para que el miedo no te acorrale es enfrentarlo directamente, y en su caso asumir los motivos lo mejor que uno pueda.
Me gustó tu blog.
Te invito a Territorio Cervantes.
Un beso.

Leuma dijo...

Rafa, tb yo creo en las causalidades, pero espero que darte "bastante que pensar" sea para bien no para comerte el coco :). Cuando te los sepas de memoria te lo voy a preguntar:P. Los paréntesis son bonitos, parecen pequeños globos...Un beso
Tienes razón Marcelo, dudar es terrible, no va uno ni para delante ni para detrás, bienvenido, Chau

Leuma dijo...

Ybris, ciertamente esa es la función del miedo, avisarnos del peligro, pero si el miedo es excesivo inmoviliza, un beso

Hola Gregorio, bienvenido, si pinchas dónde pone peli verás q hay un enlace a La vida es bella, preciosa peli (y precioso tema en tándem vocal Bosé-Noa), un beso

Mavi dijo...

Hola Leuma!!

Las torres de marfil son cárceles en las que nos autoapresamos, pero poco a poco se van convirtiendo en nuestros hogares, tan cálidos y seguros.
Cuando te decides a salir, sientes un vértigo que te encoge el corazón y el estómago y no sabes si te sientes bien o mal.

Ay, que miedo miedoso!!!

Fortuna Leví dijo...

Hola, Leuma, encantada de conocerte. Soy la tía de Carlos y él me recomendó tu blog.
El tema que tratas en este texto es muy interesante. Yo, ahora que he recorrido más de la mitad de mi vida, miro hacia atrás y me arrepiento de todo aquello que no hice porque el miedo me paralizo.
No dejéis que os pase lo mismo.
Un saludo, guapa.

Leuma dijo...

Hola Mavi, las torres llegan a ser muy cálidas sí, pero salir al aire libre, correr, respirar sin miedo...es una pasada, además en los cuentos siempre ganan los valientes :).

Hola Fortuna, bienvenida, no me había hablado Carlos de ti, encantada. Se acepta el consejo, nada de perderse cosas por miedo!Todo bien por Argentina espero, un beso.
P.D. Carlos, a la próxima preséntame a tu abuelo, ese que era tan rico y pesaba tanto su apellido :P

Juan Pablo dijo...

Miedo agridulce.
Un miedo que, a mi modo de ver, vale la pena sentir.
Hermoso post Leuma.

La vida es bella, como la película y como vos.
Un beso.

Mario Contini dijo...

Cuando nos han herido, nos volvemos mucho más miedosos y salimos a combatir, sólo cuando no podemos eludir la batalla, con armadura e inclemente espada.
El miedo nos hace perder mesura, en todos los sentidos.

Leuma dijo...

Hola Juampa, a mí el miedo agridulce me gusta con el arroz tres delicias :P, gracias por tu cumplido, Un beso

Los palos previos hacen desconfiar más, tienes razón Mario, pero tb hacen más fuerte, y además ...se aprende mucho de los errores, bienvenido

Mario Contini dijo...

Sí, nos hacen más fuertes pero...¿más fuertes para qué?

peregrina dijo...

los miedos son como un acicate para mí, me gustan los desafíos. Buen post leuma.

manuel_h dijo...

No me gusta el miedo, ni siquiera en la visión tan positiva que le da Ybris. Prefiero que sea otro tipo de emoción el que me haga reaccionar.

besos

Leuma dijo...

Mario, más fuertes para afrontar los siguientes palos y errores.

Peregrina tb me gustan los desafíos, pero el miedo me da...miedo, un beso

Manuel, yo tb prefiero otro tipo de emociones, seguro. Un abrazo