martes, agosto 14, 2007

Gente en su sitio

"- Me voy solo a Buenos Aires?
- Con mamá
...
- Y vos no venís?
- No puedo Ernes...no puedo dejar todo esto, cuando uno encuentra su lugar...ya no puede irse.
.......................
- No te preocupes, dicen que lo importante es amar y no que te amen...los que dicen eso son unos gilipollas.
......................
Me gustaría que me dijeras cómo hace uno para saber cual es su lugar...yo por ahora no lo tengo...supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir, supongo que es así."

Un lugar en el mundo

Quizá suceda con los lugares y con las personas, y ese imán invisible a quedarse sea la muestra de cual es nuestro sitio, aunque no se me ocurre nada agudo como a Quino para expresarlo, :), debe ser el día,... seguro es sólo eso.

9 comentarios:

Carlos Paredes Leví dijo...

Gran película. Hay algo peor que no saber cuál es nuestro lugar en el mundo y es saber que en un lugar, ajeno al nuestro, vive esa persona a la que queremos y que está, tan lejos y tan cerca.
Un saludol.

Manuel Rubiales dijo...

Gracias por visitar mis moradas Leuma y por darme a decubrir tu rinconcito. Ya está iniciado el contacto, ya te tengo en el punto de mira del ratón. Nos leemos. Abrazotes.

Leuma dijo...

Y aún peor Carlos, que esa persona que amamos no nos corresponda,...
jo, qué pesimistas, vamos a cambiar el chip, cómo era?? soy mágica, soy mágica!
Manuel bienvenido, espero que ese ratón mire bien, nos visitamos, un abrazo

ybris dijo...

Felices los que conocen su sitio.
Claro que siempre les queda la esperanza a los que aún lo buscan.
Formidable película esa.
Besos

Leuma dijo...

Los felices y los esperanzados, Ybris me gusta cómo rebosas un punto de vista positivo, :), un beso

Carz dijo...

Alguien dijo que el que quiere abandonar el lugar en el que vive no puede ser feliz.
Yo tengo mi lugar en el mundo en una casa de madera a unos cientos de metros de el océano atlántico, pero no es el lugar lo que echo de menos, es la presencia que allí persiste, es el desvestir el alma hasta mezclarse en otra, distinta pero autosemejante.

Aunque acabe siendo sólo un símbolo, habrá merecido la pena. De hecho ya la ha merecido.

No recuerdo lo que estaba escrito en la entrada de la casa, en hebreo, pero recuerdo la sensación que me produjo cuando lo oí en la película.

Un abrazo.

Leuma dijo...

Y creo que tenía razón Carz, si quieres irte de un lugar...
No sé qué estaría escrito en tu casa de madera donde está esa presencia, en la peli la frase en hebreo es "linda como la luna, brillante como las estrellas" y era una especie de canción de cuna que cantaba la abuela judía, un abrazo

manuel_h dijo...

maravillosa película!!

besos

Leuma dijo...

Sí, preciosa, un beso Manuel