jueves, agosto 30, 2007

Volved!

Aquella tarde observaba con nostálgica serenidad el nublado que a través de la ventana le transmitía la tristeza del cielo y se preguntaba adónde irían los pedazos de alma cuando ésta estalla en miles de pequeñísimos trozos. Quizá alguno cayese en el jardín prestándole luz nocturna, quizá algún otro quedase suspendido en el aire cediéndole su aroma, quizá incluso alguno se arrimara a otra alma buscando consuelo,...y cómo se unirían de nuevo? una llamada invisible de su dueña los traería de vuelta? ......!

6 comentarios:

manuel_h dijo...

se pueden traer de vuelta? no será otra alma, aunque parezca la misma?

besos

Leuma dijo...

Quizá tengas razón y sea otra alma la que vuelve o puede que sea la misma pero los trozos se disponen en sitios diferentes, Un beso Manuel, me alegra volver a verte

Rafa León dijo...

Manuel h, todo cambia, es evidente -o no- (coño! no tengo aquí el libro, si lo tuviera os pondría un fragmento para alucinar sobre esto de Juan de Mairena, lo estoy releyendo estos días y estoy disfrutando como un niño chico), jo, como te decía, todo cambia, lo importante, es que tendríamos un alma, aunque diferente, recompuesta (eso digo yo, que otro...). Un abrazo.

Leuma, mientras el cuerpo y el espíritu aguanten -o sus trocitos- nunca se puede descartar la posibilidad de que se recompontan, no ya por la llamada de su ama, sino por otro cualquier motivo inesperado. Abrazos.

Carz dijo...

Según un descubrimiento reciente de la NASA los fragmentos de alma, por pequeños que sean, disponen de un sistema de reposicionamiento automático. Sólo hay que amontonarlos, darles una sacudida y ellos solos se reorganizan volviendo a su posición original. El mecanismo que hace posible tal proeza sigue siendo motivo de estudio.

En fin, la ciencia te da sorpresas, sorpresas te da la ciencia.

Un abrazo.

PD.- El estudio se ha llevado a cabo con una muestra de 7.407 almas con un peso aproximado de 21 gramos cada una y, en todos los casos, la reconstrucción ha sido perfecta.

ybris dijo...

Nada de reconstruir el alma con los destrozos.
A veces hay que empezar de nuevo.
Hasta la explosión siguiente, claro.

Besos

Leuma dijo...

Rafa, Carz, Ybris, un beso grande